






y sumando...

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Cuando el sistema no puede luchar contra el legado de los militantes populares lucha por apropiarse de ellos para reducirlos a la “masividad”, el lugar común del mercado, asegurándose así vaciar de contenido una ineludible referencia militante para las siguientes generaciones. Así como la cara del compañero Guevara transita entre las prendas de alta moda y publicidades deportivas, se intenta reconstruir un Gleyzer aventurero, arriesgado y con “conciencia social”, en última instancia.
Pero para bien de la lucha revolucionaria, cada acción, cada paso y cada referencia que Gleyzer nos ha legado se reconstruye y se reafirma al calor de la lucha diaria por la misma causa que Raymundo luchó.
Porque Gleyzer antes que cineasta fue Militante, fue compañero, fue compromiso, fue acción y lucha organizada por un sistema justo, sin explotados, sin oprimidos, sin antagonismos miserables que condenan a la miseria y la muerte a millones de personas a diario, mientras una minoría se relame el beneficio de un sistema de barbarie.
Gleyzer desafía desde la cámara, si. Desafía cuando abandona la comodidad de un trabajo estable en un noticiero central para denunciar la persecución, represión y sometimiento a lo largo de América Latina. Pero mas desafía Gleyzer cuando se concibe parte de la clase explotada, cuando da cuenta de la incapacidad de un ser humano solo de cambiar las cosas, y decide organizarse, dejar de priorizar lo personal para fundirse en lo colectivo, que es donde realmente se reafirma lo personal y caminar de la mano junto a miles de compañeros en busca de una causa, que también es nuestra causa y estaremos más cerca de alcanzarla cuanto más organizados logremos estar.
____________________________________________________Red de Espacios Culturales.
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En estos días, en los que impera la cultura del individualismo, del “sálvense quien pueda”, días en los que las clases dominantes nos dictaminan que debe ser considerado cultura y que no, imponiendo determinados “productos” cual mercancías a las que solo acceden aquellos que estén en condiciones de pagarlas… días en los que grandes intereses comerciales lucran con lo que debería ser de acceso a todos. Nosotros, desde la Red de Espacios Culturales, nos proponemos crear una cultura basada en la igualdad de oportunidades, a la que todo el pueblo tenga acceso: una cultura de, para y por el pueblo que refleje sus propios intereses sus propias inquietudes, sus propios gustos y necesidades, que no son los que pretenden imponernos.
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Como Red de Espacios Culturales, vemos la necesidad de difundir todas aquellas producciones y actividades culturales que por no pertenecer al mercado cultural imperante, no cuentan con la posibilidad de lograr una mayor trascendencia, ya que los medios de comunicación masiva no hablaran de ellas.
Nos proponemos difundir una cultura que nos haga participes en la construcción de nuevos valores de solidaridad y respeto. Una cultura que no le de la espalda a las necesidades de nuestro pueblo y se comprometa a cambiar la realidad, despertando conciencias, sabiendo que del potencial creador de nuestro pueblo surgirán las bases sobre las que se edificara una nueva sociedad.
Creemos importante rescatar las experiencias de otros grupos culturales como el Grupo Espartaco, el FATRAC, el grupo de Teatro Octubre, Tucumán Arde, el muralismo Mejicano y tantos otros en Latinoamérica, que en las décadas del 60 y 70 no fueron simples espectadores pasivos sino que se comprometieron con su realidad, participando de manera creadora en las luchas del pueblo por su liberación; liberación que no será completa si no se da en la esfera de la cultura, si no se rompen las cadenas que nos atan a lo que propone el mercado.
Transformar la realidad, para nosotros, está directamente vinculado a la expansión de otros valores, de otros intereses, a la recuperación de los espacios públicos como lugares de inclusión y de encuentro, a la utilización de las plazas y las calles, las escuelas y las universidades, los barrios y los centros culturales, que no es más que la reafirmación de la necesidad de originar nuevos y más fuertes lazos sociales.
Debemos hacer de la cultura una herramienta de transformación social y para eso, es necesario construir día a día nuevos lazos y formas de relacionarnos que serán el germen de una sociedad justa, en la que nuestra capacidad para crear no sea una mercancía sino un bien para toda la sociedad.
____________________________________________________Red de Espacios Culturales.
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